SIGUE LA POLÉMICA
Medios nacionales afirman que Milei desactivó la instalación del radiotelescopio chino en Barreal

Escrito por Redacción 4DIARIO

noviembre 4, 2025

La Casa Rosada decidió no renovar el convenio entre el CONICET y la Universidad Nacional de San Juan, frenando la instalación del Radiotelescopio Argentino Chino (CART). Estados Unidos había expresado preocupación por el posible uso militar de este tipo de antenas.

Según publicó Infobae, el Gobierno de Javier Milei resolvió desactivar el proyecto de ampliación de la red de radares internacionales de observación espacial que impulsaba China y que se estaba instalando en El Leoncito, en San Juan. La medida se traduce en la no renovación del convenio entre la UNSJ y el CONICET, decisión confirmada por el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Jorge Castro, y por la retención de contenedores con piezas del radiotelescopio que permanecen en la aduana.

El Radiotelescopio Argentino Chino (CART), de grandes dimensiones, iba a ser la segunda antena china en territorio argentino, después de la instalada en Neuquén, observada con atención por Estados Unidos debido a su potencial uso militar.

Desde el inicio de la gestión libertaria, la Casa Rosada puso bajo revisión los convenios firmados con China, especialmente aquellos que otorgaban control directo de instalaciones a ese país. En ese marco, el Gobierno bloqueó el ingreso de los materiales destinados al montaje del radar en El Leoncito, argumentando irregularidades en los envíos y la falta de representantes oficiales chinos que se hicieran cargo de los mismos.

El acuerdo entre la UNSJ, el CONICET, la Academia de Ciencias de China (CAS) y los Observatorios Astronómicos Nacionales de China (NAOC), firmado en 2015 durante la presidencia de Cristina Kirchner, fue el que venció en junio de este año y no se renovó.

Desde la Universidad Nacional de San Juan, el Consejo Superior expresó su malestar y defendió el carácter estrictamente científico del proyecto, destacando más de 30 años de cooperación internacional entre Argentina y China, a través del Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA).

El radiotelescopio contaba con una antena de 40 metros de diámetro, un reflector secundario de más de 4 metros y una inversión estimada en 350 millones de dólares, incluyendo equipamiento, obra civil y operación. En junio pasado, incluso, había arribado un grupo de científicos chinos para continuar los trabajos, aunque el proyecto ya estaba paralizado.

Pese a su finalidad declarada como instrumento de observación astronómica, el proyecto despertó alertas internacionales. El exembajador estadounidense en Argentina, Marc Stanley, había advertido: “Me sorprende que la Argentina permita que las Fuerzas Armadas chinas operen en Neuquén, en secreto, haciendo quién sabe qué”.

El caso reaviva el debate sobre la soberanía tecnológica, la influencia geopolítica china y el rol de Argentina en los acuerdos científicos internacionales, en un contexto donde el Gobierno nacional busca alinear su política exterior con Estados Unidos y revisar los compromisos asumidos con Beijing.