INTERNACIONALES
Comenzó la COP30 en el Amazonas con el desafío de recuperar la cooperación global ante el cambio climático

Escrito por Redacción 4DIARIO

noviembre 10, 2025

La cumbre climática reúne a 50.000 participantes en la ciudad de Belém, en el corazón del Amazonas. El presidente brasileño, Lula da Silva, busca que el entorno natural impulse compromisos reales frente a la crisis global.
Comenzó la COP30 en el Amazonas con el desafío de recuperar la cooperación global ante el cambio climático

El aire húmedo y espeso del Amazonas reemplazó desde este lunes al olor a petróleo que marcó la conferencia climática de la ONU del año pasado en Bakú, capital de Azerbaiyán. Con 50.000 participantes reunidos en la ciudad brasileña de Belém, la COP30 inicia sus trabajos con el objetivo de evitar el colapso de la cooperación internacional frente al cambio climático.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva insistió en celebrar la cumbre en plena selva amazónica, a pesar de los desafíos logísticos y la limitada infraestructura hotelera. “Queremos que las personas vean la situación real de los bosques, de nuestros ríos, de nuestra gente que vive allí”, afirmó el mandatario.

El Amazonas, considerado un pulmón esencial del planeta por su capacidad de absorber gases de efecto invernadero, enfrenta actualmente deforestación, minería ilegal, contaminación, narcotráfico y violaciones de derechos de comunidades locales e indígenas.

A pesar de la intensa diplomacia desplegada por Brasil durante el último año, la organización avanza con dificultades. Fuentes cercanas a la ONU reconocieron que numerosos pabellones permanecían en construcción hasta el domingo y expresaron preocupación por cuestiones logísticas básicas.

Más allá de los preparativos, la incertidumbre mayor recae sobre las negociaciones: los delegados intentan evitar un nuevo enfrentamiento entre países ricos y en desarrollo, y definir cómo financiar la reconstrucción de naciones afectadas por desastres naturales, como Jamaica o Filipinas.

Otro de los puntos centrales será la “hoja de ruta” para la transición energética que Lula presentó días atrás, en el marco del acuerdo alcanzado en Dubái en 2023 para avanzar hacia una reducción gradual del uso de combustibles fósiles.

El presidente brasileño de la COP30, André Aranha Corrêa do Lago, señaló que aún existen incógnitas sobre cómo se implementará ese proceso: “¿Habrá consenso sobre cómo lo haremos? Este es uno de los grandes misterios de la COP30”, afirmó.

Durante tres décadas, las naciones firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, adoptada en Río de Janeiro en 1992, se han reunido anualmente para fortalecer el régimen climático internacional. El Acuerdo de París de 2015 sigue siendo el mayor logro alcanzado, con el compromiso de limitar el aumento de la temperatura global a 2°C y mantenerlo, si es posible, por debajo de 1,5°C.

Sin embargo, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió recientemente que el umbral de 1,5°C será superado, aunque pidió que esa superación “sea lo más breve posible”. Para lograrlo, los países deberán reducir drásticamente las emisiones derivadas de la quema de petróleo, gas y carbón.

Un grupo de pequeños Estados insulares insiste en que el objetivo de 1,5°C sea incluido formalmente en la agenda de la cumbre. “No es solo una cifra ni un objetivo, es una línea de vida”, subrayó Manjeet Dhakal, asesor del bloque de países menos desarrollados.

Por primera vez en la historia de las conferencias climáticas, Estados Unidos no participa oficialmente, aunque el expresidente Donald Trump reaccionó al evento en su red social, calificando como “escándalo” la tala de árboles cerca de Belém para construir una carretera, tras ver un informe televisivo.