Escrito por Redacción 4DIARIO
enero 6, 2026
De acuerdo con lo establecido en el fallo, el animal no mordió al motociclista, sino que se interpuso repentinamente en su trayecto y comenzó a correrlo, una conducta habitual del perro frente a motociclistas, ciclistas y peatones. Al intentar esquivarlo, la víctima perdió el control del rodado y cayó, sufriendo una fractura en el talón derecho y otras lesiones de consideración.
Como consecuencia del accidente, el motociclista debió ser intervenido quirúrgicamente y, según la pericia médica incorporada al expediente, presenta una incapacidad física permanente del 37%. Además, se acreditaron gastos médicos, de traslado y otras erogaciones vinculadas al período de recuperación, durante el cual no pudo conducir.
El propietario del perro se reconoció como tal y se presentó en el proceso judicial. Previamente, las partes atravesaron una extensa instancia de conciliación, que no logró arribar a un acuerdo. Ante esa situación, el conflicto fue resuelto mediante sentencia.
El monto de la indemnización fue fijado en 6 millones de pesos, a lo que deberán sumarse los intereses correspondientes, computados desde la fecha del siniestro. Si bien la sentencia se dictó a fines de 2025, la demanda fue iniciada recién a fines de 2023, dentro de los plazos legales vigentes.
En el fallo, la magistrada señaló que no existe abundante jurisprudencia local sobre este tipo de casos, por lo que se apoyó en precedentes de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires y otros tribunales. Asimismo, remarcó que la normativa provincial vigente impone obligaciones específicas a los propietarios de animales, especialmente en lo relativo a la guarda y control, con el objetivo de prevenir daños a terceros.

