Escrito por Redacción 4DIARIO
enero 26, 2026
Gvili, de 24 años, integraba la unidad especial YASSAM Negev de la Policía de Israel y fue capturado tras los enfrentamientos que siguieron al ataque masivo de milicianos de Hamas que desencadenó la actual guerra en Gaza. La ofensiva terrorista de aquel 7 de octubre dio lugar a un conflicto de gran escala y a la detención de decenas de civiles y militares.
Las autoridades militares informaron que el proceso de identificación de los restos del sargento se realizó en colaboración con el Centro Nacional de Medicina Forense, la Policía de Israel y el Rabinato Militar. Tras concluir las pruebas pertinentes, los representantes de las FDI comunicaron a la familia que su ser querido había sido encontrado y sería trasladado a Israel para recibir sepultura.
La recuperación del cuerpo se llevó a cabo luego de una operación de búsqueda en un cementerio del norte de la Franja de Gaza, donde se realizaron exhumaciones y análisis forenses tras obtener información de inteligencia que situaba allí el lugar donde yacían los restos.
Un símbolo para familias y sociedad
El regreso de Gvili a su país representa un cierre significativo para las familias que padecieron la incertidumbre de tener seres queridos secuestrados. Durante meses, su caso fue seguido con especial atención tanto por la opinión pública como por autoridades israelíes, que insistieron en lograr la devolución de todos los rehenes antes de avanzar en fases posteriores de acuerdos de alto el fuego.
El primer ministro Benjamín Netanyahu destacó la labor de las Fuerzas de Defensa y subrayó que “Israel cumplió la promesa de traer de vuelta a todos los rehenes, hasta el último”, en alusión al compromiso del Estado con las familias de los cautivos.
Implicancias para el conflicto y los acuerdos
La identificación y repatriación de Ran Gvili también tiene implicancias políticas y diplomáticas en el marco del alto el fuego vigente entre Israel y Hamas, mediado por Estados Unidos en octubre pasado. La devolución de todos los rehenes —vivos o fallecidos— fue una condición central del acuerdo, vinculado además a la posible reapertura del cruce de Rafah, clave para el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza y para avanzar en una segunda fase de la tregua.
Con la confirmación de que no queda ninguno en poder de facciones armadas en la Franja, las autoridades de ambos lados enfrentan ahora nuevos desafíos para sostener el cese de hostilidades y encarar pasos hacia la estabilización futura, mientras las tensiones regionales y la situación humanitaria continúan bajo la lupa de la comunidad internacional.
El sargento mayor Ran Gvili será recordado por su compromiso y valentía, y su regreso a Israel marca un hito en uno de los capítulos más complejos del prolongado y doloroso conflicto.



