Escrito por Redacción 4DIARIO
marzo 2, 2026
En respuesta a las acciones de Irán, Estados Unidos ha recurrido a una combinación de ataques aéreos y navales de gran envergadura. El CENTCOM detalló que bombarderos B-2 con artillería de 2.000 libras han sido empleados para destruir instalaciones de misiles balísticos endurecidos, y que barcos de guerra iraníes —incluida una corbeta de la clase Jamaran— han sido hundidos en el golfo de Omán.
El CENTCOM también confirmó la muerte de tres militares y al menos cinco heridos graves desde el inicio de la operación. El Pentágono evitó dar detalles sobre la localización exacta de las bajas, pero advirtió que “las operaciones de combate continúan” y que se darán a conocer más datos una vez que las familias de los fallecidos sean notificadas.
La administración Trump mantiene una campaña de presión sobre el régimen iraní, argumentando que la ofensiva busca eliminar cualquier amenaza futura contra intereses estadounidenses y de sus aliados.
El mandatario aseguró que “las cosas evolucionan de forma positiva” y no descartó la posibilidad de reabrir negociaciones con Teherán en el futuro, aunque subrayó que las operaciones militares continuarán hasta lograr los objetivos estratégicos planteados.
El conflicto, que ha dejado al régimen iraní sin su máximo líder y sin la capacidad de mando de la Guardia Revolucionaria, ha generado condenas y llamados a la contención desde diversas capitales internacionales.
Irán, por su parte, ha prometido venganza y aceleró la formación de un triunvirato para liderar la transición interna mientras la situación en la región sigue siendo extremadamente volátil.



