El Gobierno postergó hasta mayo la suba de impuestos a los combustibles

Escrito por Redacción 4DIARIO

abril 1, 2026

La medida fue oficializada mediante el Decreto 217 en el Boletín Oficial de la República Argentina. La decisión busca evitar un mayor impacto en los precios de la nafta y el gasoil ante la suba internacional del petróleo.

El Gobierno nacional resolvió postergar por 30 días la actualización de los impuestos a los combustibles, una medida que debía aplicarse este miércoles 1° de abril y que ahora quedó diferida hasta principios de mayo.

La decisión fue formalizada a través del Decreto 217, publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina, y alcanza al Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).

De esta manera, durante abril no habrá aumentos en los surtidores vinculados a la actualización impositiva, que habitualmente se traslada de forma directa al precio final de la nafta y el gasoil.

El objetivo: contener el impacto del petróleo

La medida responde al contexto internacional, marcado por la fuerte suba del precio del crudo, que en marzo superó los 100 dólares por barril.

Desde la Secretaría de Energía de la Nación Argentina señalaron que la decisión busca sostener un esquema fiscal gradual que permita evitar un impacto mayor en los precios al consumidor.

En marzo, los combustibles acumularon aumentos superiores al 20%, impulsados principalmente por la suba del petróleo en el escenario internacional.

Más biocombustibles para reducir costos

Como complemento, el Ejecutivo habilitó a las refinadoras a incrementar de manera voluntaria el corte con biocombustibles:

  • hasta 15% de bioetanol en nafta
  • hasta 20% de biodiésel en gasoil

Siempre que se respeten los estándares de calidad establecidos.

Según el Gobierno, esta alternativa puede ayudar a reducir costos de producción y moderar el traslado a precios en un contexto de volatilidad energética global.

Qué puede pasar en mayo

De no mediar una nueva postergación, desde el 1 de mayo se aplicará el incremento total pendiente correspondiente a 2024 y a los primeros trimestres de 2025, cuya actualización viene siendo diferida en reiteradas oportunidades.

Desde mediados de 2024, el Ejecutivo adoptó esta estrategia en más de una decena de ocasiones con el objetivo de amortiguar el impacto inflacionario de los combustibles en la economía.