Escrito por Redacción 4DIARIO
octubre 29, 2025
Río de Janeiro vive días de extrema tensión tras un megaoperativo policial contra el Comando Vermelho (CV), la facción narco más poderosa de la ciudad, que dejó más de 130 muertos, convirtiéndose en la redada más letal en la historia carioca.
El operativo expuso la compleja red criminal que domina amplias zonas del territorio: por un lado, las bandas dedicadas al narcotráfico —lideradas por el CV y sus escisiones—, y por otro, las milicias paramilitares formadas por expolicías y exagentes de seguridad que controlan los barrios periféricos.
El Comando Vermelho nació a fines de los años 70, en plena dictadura brasileña, cuando presos comunes y militantes de izquierda coincidieron en la cárcel de Isla Grande. De esa convivencia surgió la Falange Vermelha, que adoptó el lema “Paz, Justicia y Libertad”. Su organización interna, basada en la disciplina y la solidaridad entre reclusos, se transformó luego en una estructura delictiva que se expandió por las favelas de Río, concentrándose en el narcotráfico.
Para los años 90, el CV ya controlaba el 90% de las favelas y el comercio ilegal de drogas en la ciudad. Recluta a jóvenes de comunidades vulnerables, que ven en el delito una salida económica frente a la ausencia del Estado. Mientras tanto, sus líderes —como el histórico Fernandinho Beira-Mar— continúan dando órdenes desde prisión.
El grupo se caracteriza por una estructura militarizada, códigos internos estrictos y tribunales clandestinos. La traición se castiga con la muerte y las sanciones pueden incluir mutilaciones. Las fuerzas de seguridad lo describen como el más violento de Brasil, con enfrentamientos que pueden prolongarse durante horas y donde se emplean fusiles y granadas.
Pese a las múltiples detenciones de sus cabecillas, el CV se mantuvo resiliente. Un estudio de la Universidade Federal Fluminense (UFF) reveló que entre 2022 y 2023 la organización amplió su territorio un 8,4%, alcanzando el 51,9% de las zonas controladas por grupos criminales en el área metropolitana de Río. Actualmente, tiene presencia en al menos diez estados brasileños y alianzas con otras facciones, como la Família do Norte, para dominar rutas del narcotráfico en la Amazonia.
Otras organizaciones, como Amigos dos Amigos (ADA) y el Terceiro Comando Puro (TCP), mantienen cierta influencia, aunque sin lograr destronar al Comando Vermelho, que continúa siendo sinónimo de poder criminal en Río de Janeiro.



