Este viernes se llevó a cabo una nueva audiencia en el marco de la causa por el asesinato de Emir Barboza, el niño de 7 años que fue baleado y perdió la vida en el barrio Valle Grande, en Rawson. La instancia judicial tuvo como objetivo revisar las medidas cautelares dictadas contra dos de los siete imputados mayores de edad, además de un menor también involucrado, todos acusados de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego.
Los imputados cuya situación se trató fueron Alan Iván Bazán y Gabriel Jesús Orostizaga, ambos con prisión preventiva en el Penal de Chimbas por un plazo de seis meses.
La audiencia, desarrollada ante el juez Guillén Alonso Fabio, contó con la participación de los fiscales Fabrizio Medici y Marcela Torres. Las defensas estuvieron a cargo de Filomena Noriega, por Orostizaga, y Nicolás Gómez Camozzi, por Bazán.
Noriega solicitó que su defendido pudiera cumplir la prisión preventiva en su domicilio con tobillera electrónica, argumentando que posee arraigo laboral y familiar y que no representaba riesgo procesal. Gómez Camozzi planteó el mismo pedido para Bazán, quien tiene una condena previa dictada en octubre de 2022.
La Fiscalía se opuso a ambas solicitudes, sosteniendo que la gravedad del hecho y las circunstancias del caso justifican el mantenimiento de la medida en el establecimiento penitenciario.
Tras analizar los planteos, el juez resolvió rechazar los pedidos de arresto domiciliario y ratificar la prisión preventiva para ambos acusados por los seis meses establecidos.
Cabe recordar que los siete mayores imputados —Alan Juan Bazán, Dante Emanuel Carrizo, Gonzalo José David Santander, Ariel Carrizo, Cristian Daniel Guajardo, Jonathan Javier Carrizo y Gabriel Orostizaga— continúan detenidos bajo la misma medida cautelar.
El caso
Según el Ministerio Público Fiscal, el crimen ocurrió cerca de las 22 horas de un lunes, cuando desde una vivienda del barrio Valle Grande se efectuaron varios disparos hacia la calle. Uno de los proyectiles impactó en Emir Barboza, quien se encontraba jugando en las inmediaciones.
El niño fue trasladado al Hospital Marcial Quiroga, pero llegó sin signos vitales. Tenía una herida de arma de fuego en el pecho, con orificio de entrada sin salida.