Escrito por Redacción 4DIARIO
enero 26, 2026
La reapertura se definió tras una reunión de los coordinadores del paso fronterizo realizada a las 10, en la que se evaluó el estado de las rutas de alta montaña. Desde Chile indicaron que las condiciones de transitabilidad eran seguras, por lo que a las 10.30 se habilitó el cruce internacional.
Durante el cierre, cientos de vehículos quedaron a la espera en ambos lados de la cordillera. En Uspallata se registraron más de 450 autos particulares y al menos 24 micros aguardando la habilitación. Del lado chileno, en tanto, se formó una fila de aproximadamente 3,5 kilómetros de vehículos desde la zona de Guardia Vieja con destino a Mendoza.
Complicaciones por lluvias y crecidas
Las precipitaciones en alta montaña se venían registrando desde el viernes y generaron distintos inconvenientes en la circulación. Uno de los momentos más complejos ocurrió el domingo alrededor de las 17, cuando la crecida del río Uspallata superó una barrera aluvional y el agua cubrió la calzada de la Ruta Nacional 7.
Personal de Vialidad Nacional trabajó en el lugar para despejar el material arrastrado y restablecer las condiciones de seguridad. Tras casi dos horas de tareas, el tránsito fue habilitado nuevamente, aunque con indicación de circular con extrema precaución.
Sin embargo, más tarde se dispuso el cierre total del túnel internacional luego de que se registraran aludes en la ruta chilena como consecuencia de las tormentas, situación que implicaba riesgo para los conductores.
Con la mejora de las condiciones climáticas y tras las evaluaciones técnicas correspondientes, el paso volvió a operar con normalidad, mientras las autoridades insisten en la importancia de informarse sobre el estado del corredor y respetar las indicaciones viales antes de emprender viaje.



