Escrito por Redacción 4DIARIO
agosto 3, 2026
El presidente Javier Milei volvió a apuntar contra el mandatario brasileño Lula da Silva y redobló sus críticas tras sus dichos en el acto junto a Flavio Bolsonaro de cara a las elecciones que se disputarán en Brasil este año.
“Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente. Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto”, afirmó el jefe de Estado argentino en una entrevista con Luis Majul por LN+.
Y añadió: “¿No le parece que es agresivo que alguien le robe? Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar”.
En ese sentido, sobre sus declaraciones contra Lula, Milei sostuvo que fueron “espontáneas” y remarcó: “Cuando arranqué esta carrera en el 2021, había un solo país azul y todo era rojo. Lo que pasa es que no se ve en el mapa porque Brasil está rojo. Lo hago porque soy un cruzado de las ideas de la libertad”.
“Dicho sea de paso, se enojan porque yo le dije algo a Lula que es verdad y omiten los insultos de Lula y sus ministros, omiten los insultos que tuvo Petro, los insultos de Evo Morales, los de Correa, los de Pedro Sánchez y su gente. Cuando me insultan a mí, está bien. Ahora, si yo contesto, está mal”, continuó Mieli.
El líder libertario afirmó que el presidente brasileño interfirió políticamente “contaminando con las ideas inmundas del socialismo por todos lados” y agregó: “Ellos acusan con mentiras y yo les contesto con verdades. Y cuando yo le contesto con las verdades al señor Lula, que se siente muy tocado si le digo que es un chorro. Sí es un ladrón. Cuando digo que es un presidiario. Sí fue un presidiario y sí salió por un recurso administrativo, no por ser inocente”.
“Falla en el procedimiento”
Cuando señala que hubo una “falla en el procedimiento”, Milei alude a una historia judicial compleja que arranca con la Operación Lava Jato, la mayor investigación anticorrupción de la historia de Brasil.
Lula fue condenado dos veces por corrupción y lavado de dinero en el marco de esa operación. En 2017 recibió una sentencia de 9 años y 6 meses vinculada a un departamento en la localidad de Guarujá, y en 2019 fue condenado a 12 años en un caso similar. Estuvo 580 días preso, entre 2018 y 2019.
En marzo de 2021, el juez de la Corte Suprema Edson Fachin anuló todas las condenas contra Lula por razones estrictamente procesales: determinó que el tribunal de Curitiba, en el estado de Paraná, carecía de jurisdicción para juzgarlo, ya que los delitos imputados no tenían relación directa con ese estado. Al momento de los hechos, Lula era presidente y residía en Brasilia, por lo que los casos debían ser juzgados por un tribunal federal de la capital. En abril de ese año, la Corte Suprema en pleno confirmó esa decisión por 8 votos contra 3.
La clave: la anulación no fue un fallo sobre la inocencia de Lula, sino un fallo sobre la competencia del tribunal que lo condenó. Los casos fueron enviados “a fojas cero” a otro juzgado. Eso es exactamente lo que Milei llama “falla en el procedimiento”.







