El Parlamento Europeo decidió frenar el proceso de ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur y remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con el objetivo de que se analice su compatibilidad con los tratados comunitarios. En términos prácticos, la medida implica la paralización del acuerdo hasta que la Justicia emita su dictamen, lo que podría demorar su entrada en vigor hasta dos años.














