El Gobierno nacional promulgó la Ley 27.801, que establece el nuevo Régimen Penal Juvenil en Argentina. La medida fue oficializada a través del Decreto 138/2026, publicado en el Boletín Oficial.
La normativa crea un sistema penal destinado a adolescentes de entre 14 y 18 años que cometan delitos previstos en el Código Penal o en otras leyes penales. Entre los principales cambios se encuentra la reducción de la edad de imputabilidad, que pasa de 16 a 14 años, junto con la implementación de un esquema de sanciones adaptado a la edad y al contexto del hecho.
El proyecto había sido aprobado por el Senado de la Nación durante el período de sesiones extraordinarias, con 44 votos a favor y 27 en contra, lo que permitió su sanción definitiva en el Congreso.
El nuevo régimen establece que las sanciones podrán incluir medidas socioeducativas, restricciones de conducta o privación de libertad, según la gravedad del delito. La legislación también determina que la pena máxima de detención para adolescentes será de 15 años y prohíbe la aplicación de prisión perpetua para menores de edad.
Asimismo, la normativa contempla garantías procesales específicas para los adolescentes, entre ellas el derecho a asistencia legal desde el inicio del proceso y la intervención de órganos judiciales especializados.
Durante el debate parlamentario, el proyecto original impulsado por el Ejecutivo proponía fijar la edad de imputabilidad en 13 años, pero el texto final fue modificado y estableció 14 años como límite, tras acuerdos alcanzados con distintos bloques legislativos para lograr consenso en el Congreso.
Con la promulgación, el nuevo régimen reemplaza el sistema de minoridad vigente desde 1980 y comenzará a aplicarse en los procesos judiciales vinculados a delitos cometidos por adolescentes dentro del rango etario establecido.