Escrito por Redacción 4DIARIO
agosto 27, 2026
El hockey sobre patines de San Juan atraviesa una jornada de profundo pesar tras conocerse este jueves el fallecimiento de José Antonio Martinazzo, una de las figuras más importantes que dio la provincia y referente de una de las familias más emblemáticas de la historia de este deporte.
Martinazzo murió luego de enfrentar una enfermedad, dejando una trayectoria que lo convirtió en protagonista de algunos de los capítulos más importantes del hockey argentino, tanto como jugador como entrenador.
Campeón del mundo con la Selección Argentina
Uno de los mayores hitos de su carrera llegó en 1984, cuando integró el seleccionado argentino que conquistó el Mundial de Novara, Italia, logrando el segundo título mundial de la historia para el país.
Aquel equipo, dirigido por Miguel Gómez, reunió a figuras como Daniel Martinazzo, Mario Agüero, Pablo Cairo, Carlos Rubio y Ángel Maldonado, en una consagración que quedó grabada en la memoria del deporte nacional.
Una carrera que trascendió fronteras
Siendo muy joven, José Martinazzo emprendió su camino hacia Europa, donde desarrolló una carrera profesional de 15 años en algunas de las ligas más competitivas del mundo.
Defendió, entre otros equipos, las camisetas del HC Castiglione y el HC Monza, ambos de Italia, consolidando su prestigio internacional antes de regresar para continuar vinculado al hockey desde otro rol.
El paso por el banco de la Albiceleste
Tras retirarse como jugador, asumió nuevos desafíos como entrenador y llegó a conducir a la Selección Argentina absoluta en competencias internacionales.
Uno de los momentos más recordados de esa etapa fue el Mundial de San Juan 2011, cuando el seleccionado nacional alcanzó la final ante un estadio Aldo Cantoni colmado de público.
Además, desempeñó un papel clave en la formación de nuevas generaciones como coordinador técnico y entrenador de seleccionados juveniles argentinos, aportando su experiencia al desarrollo del hockey nacional.
Un apellido ligado a la historia de San Juan
El legado de Martinazzo también trascendió el ámbito deportivo. Durante décadas estuvo vinculado al tradicional comercio de artículos deportivos Martinazzo Deportes y, posteriormente, encabezó Mart Sports, firma que funcionó en distintos puntos de la provincia hasta 2020.
En el plano familiar, estaba casado con la italiana Dona Chiti y fue padre de Antonela, Albano y Francesca. Su hijo Albano Martinazzo siguió el camino de la familia al convertirse en jugador de hockey sobre patines y vestir también la camiseta de la Selección Argentina.
Con su partida, San Juan despide a uno de los grandes protagonistas de una verdadera dinastía del hockey sobre patines, un referente cuyo nombre quedó ligado para siempre a la historia grande del deporte provincial y argentino.







