Escrito por Redacción 4DIARIO
septiembre 16, 2026
La investigación por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello, de 26 años, sumó nuevos detalles durante la audiencia de formalización realizada este miércoles en San Juan. Allí, la UFI Delitos Especiales expuso la reconstrucción preliminar del hecho y acusó a Carlos Gonzalo Rivero, de 25 años y esposo de la víctima, de haberla asesinado en la vivienda que ambos compartían en Barreal, departamento Calingasta.
La Fiscalía imputó al joven por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, una figura penal que prevé la pena de prisión perpetua en caso de una eventual condena.
La reconstrucción presentada por la Fiscalía
Según expuso el fiscal Adolfo Díaz, el hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 13 de septiembre, cuando la pareja, que realizaba el curso para aspirantes a la Gendarmería Nacional, regresó al departamento donde residía.
De acuerdo con la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, cerca de la 1 de la madrugada, Rivero atacó a Camila en el pasillo que conecta los dormitorios de la vivienda.
La acusación sostiene que la agresión comenzó con golpes de puño en el rostro y continuó con un cuchillo tipo Tramontina, con el que habría provocado varias heridas en el rostro y las manos de la víctima.
Para la Fiscalía, las lesiones en las manos serían compatibles con un intento de defensa durante el ataque.
Posteriormente, siempre según la reconstrucción presentada en la audiencia, el acusado habría utilizado un segundo cuchillo para causarle dos heridas profundas en el cuello, lesiones que habrían provocado una importante pérdida de sangre y, finalmente, la muerte de la joven.
La carta y los hechos posteriores
La investigación también reconstruyó lo ocurrido después del crimen.
Según la acusación, Rivero se lavó las manos y escribió una carta dirigida a su familia y a la de Camila, en la que expresó: “Ya sé que es tarde para pedir disculpas, pero lo siento por todos”.
Horas más tarde, alrededor de las 11:30, se comunicó con una expareja residente en Tartagal, Salta, a quien le manifestó que pretendía quitarse la vida y le pidió perdón.
La mujer alertó a un amigo del acusado, también aspirante a gendarme, quien se dirigió hasta el departamento para verificar la situación.
Cómo fue el hallazgo
El amigo llegó al lugar cerca de las 12:30 y, al no obtener respuesta, ingresó con una llave facilitada por el propietario del inmueble.
Dentro de la vivienda encontró el cuerpo de Camila Vecchiarello en uno de los dormitorios y a Rivero sobre ella.
La Fiscalía sostiene que, antes de ese momento, el acusado habría trasladado el cuerpo desde el pasillo hasta la habitación y realizado cortes superficiales en sus muñecas y brazos, además de un intento de ahorcamiento con un cable.
Para los investigadores, esas maniobras habrían formado parte de una simulación de intento de suicidio, una hipótesis que continuará siendo analizada durante el avance de la causa.
La causa continúa
Tras recibir atención médica por las lesiones que presentaba, Carlos Gonzalo Rivero fue dado de alta y quedó a disposición de la Justicia.
La investigación continúa bajo la órbita de la UFI Delitos Especiales, que seguirá reuniendo pruebas para esclarecer la secuencia del femicidio ocurrido en Barreal y determinar las responsabilidades penales del acusado.







