Escrito por Redacción 4DIARIO
septiembre 23, 2026
El presidente Javier Milei llevó este miércoles el reclamo por las Islas Malvinas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y cuestionó la capacidad del organismo para hacer cumplir sus propias resoluciones frente a las acciones unilaterales que Argentina atribuye al Reino Unido en el Atlántico Sur.
“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, sostuvo el mandatario durante su exposición en Nueva York, en la que dedicó parte de su discurso al avance de actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en las aguas que rodean al archipiélago.
Milei vinculó especialmente su reclamo con el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration bajo licencias otorgadas por las autoridades de las islas y respaldadas por el Reino Unido. Argentina no reconoce esas autorizaciones y considera que cualquier explotación de hidrocarburos en el área requiere su consentimiento.
El reclamo por la resolución 31/49
Uno de los ejes del discurso fue la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1976.
La decisión exhortó a Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar medidas que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe pendiente una solución a la controversia de soberanía.
Milei cuestionó que, cinco décadas después, continúen desarrollándose actividades en el área sin que Argentina haya prestado su consentimiento.
“¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar de manera contraria?”, planteó durante su intervención.
Sea Lion, en el centro de la disputa
El proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca al norte de las islas, se convirtió durante las últimas semanas en uno de los principales puntos de tensión entre Argentina y el Reino Unido.
El Gobierno argentino inició procedimientos sancionatorios contra empresas, accionistas y proveedores presuntamente vinculados con actividades hidrocarburíferas en la zona. También presentó una denuncia penal contra Navitas Petroleum y envió al Congreso un proyecto denominado Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que propone reforzar las sanciones.
En la ONU, Milei sostuvo que su administración optó por una “defensa pacífica, práctica y efectiva” del reclamo argentino.
El Gobierno pidió volver a negociar con el Reino Unido
El Presidente también reiteró el llamado para que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones bilaterales destinadas a encontrar una solución pacífica a la controversia de soberanía.
La existencia de esa disputa es reconocida por resoluciones de Naciones Unidas, que históricamente han exhortado a ambos gobiernos a negociar una solución.
Milei rechazó además la posición británica basada en el principio de libre determinación de los habitantes de las islas y sostuvo que ese criterio no corresponde, desde la perspectiva argentina, a la situación de Malvinas.
Qué sostiene el Reino Unido
El Gobierno británico mantiene una posición diferente. Londres sostiene que los habitantes de las islas tienen derecho a determinar su propio estatus político y a desarrollar sus recursos naturales, y considera válidas las licencias otorgadas a las empresas que operan en el archipiélago.
También rechazó recientemente las medidas adoptadas por Argentina contra compañías vinculadas con la actividad económica en las islas.







