Escrito por Redacción 4DIARIO
noviembre 2, 2026
Con un 90% de avance y sin autorización para continuar, el radiotelescopio que se instala en Calingasta depende de una nueva negociación con el Gobierno nacional. La Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ presentó un borrador de convenio que propone ampliar la participación científica internacional y poner el control de su funcionamiento en manos de organismos estatales argentinos.
El decano Jorge Castro explicó en el programa Redacción San Juan, de Canal 4, que la iniciativa busca superar los obstáculos que mantienen paralizado el proyecto tras el vencimiento del acuerdo original. La propuesta, denominada FARO —Félix Aguilar Radio Observatorio—, contempla incorporar a instituciones científicas de España, Italia y Sudáfrica, con China como principal socio por su aporte del instrumento.
“La parte medular de ese nuevo convenio es que ponemos sobre la mesa el tema del control acerca del uso del radiotelescopio”, sostuvo. Según detalló, el esquema asignaría a organismos nacionales tareas de supervisión y monitoreo de la actividad científica.
Castro atribuyó las dificultades a una combinación de desconocimiento y razones geopolíticas, aunque aclaró que esa es la interpretación de la facultad. Señaló que las explicaciones que recibieron de manera no oficial giraron alrededor de la seguridad espacial y vinculó las trabas con el alineamiento del Gobierno argentino con Estados Unidos.
“Nunca nos hubiéramos imaginado que el proyecto se hubiera parado de la manera que se paró”, afirmó. Recordó que la iniciativa había atravesado las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández, por lo que esperaban una continuidad como política de Estado.
El decano enumeró gestiones ante áreas nacionales de Ciencia, Defensa, Cancillería, Aduana y organismos universitarios, además de contactos con legisladores de distintos sectores. También mencionó reuniones en la Embajada de China y un viaje a Estados Unidos para explicar las características del proyecto ante un organismo dedicado a la seguridad espacial.
A la falta de acuerdo se suma una dificultad logística: la última carga, que llegó el 3 de septiembre, continuaba en Buenos Aires al momento de la entrevista, sin completar su traslado a San Juan.
La nueva propuesta todavía debe recorrer varias instancias. Castro precisó que es un borrador sometido a consideración de la Nación, no un convenio aprobado. China ya fue informada del esquema, pero planteó qué garantías existen de que el Gobierno argentino lo acepte antes de avanzar.
“Una vez que nos responda la Nación, si es favorable, se lo enviaremos a China”, explicó. En ese proceso podrían surgir modificaciones antes de alcanzar un acuerdo definitivo entre las partes.
Para fundamentar la apertura internacional, Castro señaló que el observatorio ya mantiene vínculos científicos con instituciones de distintos países. Mencionó, entre otros ejemplos, un telescopio de una universidad estadounidense ubicado a unos 100 metros del lugar donde se instala el radiotelescopio.
“Esto es un proyecto de la universidad”, remarcó, y rechazó que el reclamo se convierta en bandera de un sector político. La posibilidad de completar la instalación dependerá ahora de la respuesta nacional y de que las partes acuerden las condiciones de funcionamiento. “No perdemos la esperanza. El diálogo lo tenemos absolutamente abierto”, aseguró.












