Escrito por Redacción 4DIARIO
julio 15, 2026
Lionel Scaloni posee un logro que ningún entrenador había alcanzado antes en la historia de la selección argentina: es el técnico con más partidos dirigidos en Copas del Mundo, con al menos 15 encuentros al frente de la Albiceleste en el certamen más prestigioso de la FIFA. Una marca que, hasta hace poco, parecía patrimonio exclusivo de los grandes nombres del elenco nacional a lo largo de la historia.
El registro quedó sellado con la victoria ante Suiza que llevó a Argentina a las semifinales del Mundial 2026. Ese partido fue el 13° de Scaloni en Mundiales, lo que le permitió superar a César Luis Menotti y ahora, con el encuentro ante Inglaterra, alcanzó la marca de Carlos Salvador Bilardo, el único entrenador que hasta entonces había dirigido más partidos en la historia del seleccionado, con 14. Con el encuentro ante los británicos en Atlanta y con el siguiente asegurado (final o partido por el tercer puesto), Scaloni superará esa cifra sin importar el resultado.
La AFA informó además que el ciclo del entrenador de 48 años nacido en Pujato acumula otra estadística de peso: permanece invicto ante selecciones europeas, con siete triunfos y tres empates. Frente a Suiza, el cuerpo técnico repitió la misma formación titular que en el partido anterior, algo que la Selección no hacía en un Mundial desde Brasil 2014, cuando Alejandro Sabella alineó el mismo equipo entre la semifinal y la final. Para el duelo ante Inglaterra, Scaloni introdujo una variante: Giuliano Simeone en lugar de Rodrigo De Paul.
Durante décadas, los 14 partidos de Bilardo en Mundiales fueron la vara con la que se midió a todos los técnicos argentinos. El motivo era sencillo: para acumular esa cantidad de encuentros en un torneo que se juega cada cuatro años, hay que llegar lejos, y el Narigón lo hizo dos veces seguidas. Dirigió siete partidos en México 1986 y siete en Italia 1990, con un balance global de ocho victorias, cuatro empates y dos derrotas. Llegó a la final en ambas ediciones: ganó la primera y perdió la segunda. Ningún otro técnico argentino había logrado siquiera acercarse a ese registro.







