Escrito por Redacción 4DIARIO
julio 16, 2026
La Selección Argentina no solo llegó a la final del Mundial 2026 por su jerarquía futbolística. También lo hizo gracias a una fortaleza mental que quedó reflejada en cada una de las series decisivas del torneo.
Las estadísticas muestran que el equipo de Lionel Scaloni construyó su clasificación a partir de remontadas memorables, respondiendo con personalidad cada vez que el marcador le fue adverso.
Cabo Verde, la primera reacción
En los 16avos de final, Argentina sufrió más de lo esperado.
A los 102 minutos y 50 segundos del tiempo suplementario, el encuentro estaba igualado 2 a 2 y la definición parecía encaminarse hacia los penales.
Sin embargo, apenas ocho minutos más tarde, a los 110:48, apareció el gol que selló el 3 a 2 definitivo y le permitió a la Albiceleste avanzar de ronda.
Egipto sorprendió, pero Argentina respondió
Los octavos de final ofrecieron otro capítulo de suspenso.
A los 66:55, Egipto ganaba 2 a 0 y parecía tener contra las cuerdas al vigente campeón del mundo.
Lejos de resignarse, el conjunto argentino reaccionó con carácter y terminó imponiéndose 3 a 2, consumando la remontada en el tiempo reglamentario.
Suiza también golpeó primero
En los cuartos de final la historia volvió a repetirse.
A los 66:59, el marcador estaba 1 a 1, resultado que obligó al alargue.
Durante el tiempo suplementario, Argentina hizo pesar su experiencia y terminó llevándose el partido por 3 a 1, asegurando el pase a semifinales.
Inglaterra y otra muestra de personalidad
La semifinal frente a Inglaterra volvió a poner a prueba el carácter del equipo.
El conjunto europeo se adelantó en el marcador a los 54:33 y mantuvo la ventaja durante gran parte del encuentro.
Sin embargo, la Selección volvió a reaccionar. Dio vuelta el resultado y terminó imponiéndose 2 a 1, asegurando su lugar en una nueva final del Mundial.
Un equipo que nunca se rinde
Más allá de las figuras individuales, el recorrido argentino hacia la final deja una conclusión clara: este equipo no baja los brazos.
En cuatro partidos eliminatorios consecutivos, la Albiceleste logró revertir situaciones adversas o resolver encuentros que parecían escaparse. Esa capacidad de respuesta, sumada a la experiencia de un plantel acostumbrado a disputar instancias decisivas, se transformó en una de las principales fortalezas del equipo de Lionel Scaloni.
Con ese espíritu de lucha y resiliencia, Argentina afrontará ahora el último desafío del Mundial 2026 con la ilusión intacta de conquistar la ansiada cuarta estrella.







