Escrito por Redacción 4DIARIO
mayo 21, 2026
Con creatividad y entusiasmo, una docente sanjuanina encontró una manera diferente de acercarse a sus alumnos y fortalecer el interés por las actividades escolares. Se trata de Estefanía Rivero, de 25 años, quien comenzó este año su primera experiencia laboral como maestra en la Escuela Las Hornillas, ubicada en el departamento Pocito.
La joven educadora contó que la iniciativa nació a partir del furor que generó el Mundial y las clásicas figuritas coleccionables. A partir de esa idea, decidió trasladar la temática futbolera al aula y utilizarla como herramienta pedagógica.
“Estamos trabajando con el tema del Mundial y decoramos todo el grado con esa temática. Incluso las camperas también están relacionadas con eso”, explicó la docente, quien se desempeña en sexto grado del nivel primario durante el turno tarde.
La propuesta tuvo una rápida aceptación entre los estudiantes. Según relató Rivero, los chicos comenzaron a entusiasmarse con las calificaciones y los reconocimientos simbólicos vinculados al fútbol. “Ellos querían intercambiarse los dibujitos como si fueran figuritas del Mundial”, comentó.
Además, destacó que la metodología ayudó a despertar mayor compromiso con las tareas y evaluaciones. “Muchos se preocupaban porque no les había salido Messi en la nota y esperaban volver a obtenerlo”, señaló entre risas.
La docente tiene a cargo las materias básicas: Matemática, Lengua, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Formación Ética. Allí busca combinar contenidos escolares con estrategias que permitan fortalecer la motivación y la participación de los alumnos.
Rivero también remarcó el acompañamiento familiar como un aspecto fundamental en el proceso educativo. “En el aula se nota cuando la familia está presente. El apoyo desde casa es muy importante”, expresó.
Finalmente, la joven maestra valoró el esfuerzo cotidiano que realizan muchos docentes para innovar dentro de las aulas. Explicó que detrás de cada propuesta hay tiempo de planificación, búsqueda de materiales y dedicación fuera del horario escolar. “No son solo las horas de clase; también hay trabajo en casa para pensar ideas y motivar a los chicos”, concluyó.







