Escrito por Redacción 4DIARIO
junio 25, 2026
La distribución del ingreso en la Argentina volvió a deteriorarse durante el primer trimestre de 2026. Así lo reflejó el último informe sobre Evolución de la Distribución del Ingreso elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que mostró un incremento de la desigualdad respecto del mismo período del año pasado.
El principal indicador, el Coeficiente de Gini, alcanzó un valor de 0,442, por encima del 0,435 registrado en el primer trimestre de 2025. Se trata del nivel más alto desde comienzos de 2024, cuando el índice había llegado a 0,467 tras el fuerte impacto económico generado por la devaluación de diciembre de 2023.
El Coeficiente de Gini es una de las herramientas más utilizadas para medir la desigualdad en la distribución del ingreso. Cuanto más cercano a cero es el valor, mayor es la igualdad; mientras que los valores próximos a uno reflejan una mayor concentración de la riqueza.
Una brecha que se mantiene
Otro de los indicadores relevados por el Indec mostró que la distancia entre los hogares de mayores y menores ingresos continúa siendo muy amplia.
Durante el primer trimestre del año, la mediana del ingreso per cápita familiar del decil más rico fue 15 veces superior a la del decil más pobre. Si bien esa relación se mantuvo estable respecto del mismo período de 2025, representa un aumento frente a los tres trimestres anteriores, cuando la brecha había descendido a 13 veces.
El informe también señala que el 10% de mayores ingresos concentró el 33,5% del ingreso total, con un ingreso promedio de $2.435.937, mientras que el 10% más pobre reunió apenas el 1,8%, con un promedio de $130.550. En términos de ingresos medios, la diferencia entre ambos extremos alcanzó las 19 veces.
Cuánto gana cada sector
El ingreso promedio per cápita de la población urbana fue de $728.008, mientras que la mediana se ubicó en $500.000.
La diferencia entre los distintos estratos sociales continúa siendo significativa. El ingreso promedio del estrato bajo —integrado por los cuatro primeros deciles— fue de $264.131, mientras que el estrato alto —los dos deciles superiores— registró un promedio de $1.823.599, casi siete veces más.
Por su parte, el estrato medio obtuvo ingresos promedio de $644.818.
Persiste la brecha de género
El informe también mostró que las diferencias entre hombres y mujeres continúan ampliándose.
Entre quienes perciben ingresos, los varones registraron un ingreso promedio individual de $1.352.247, mientras que el promedio de las mujeres fue de $959.030.
En cuanto al ingreso proveniente de la ocupación principal, la brecha salarial de género alcanzó el 29,1%, el valor más elevado desde que el Indec comenzó esta serie estadística en 2022.
Diferencias entre trabajadores formales e informales
La condición laboral también sigue marcando fuertes diferencias.
Los trabajadores asalariados registrados percibieron un ingreso promedio de $1.375.143, mientras que quienes trabajan sin aportes jubilatorios obtuvieron un promedio de $731.150.
Aunque los ingresos del empleo informal crecieron a un ritmo mayor durante el último año, continúan representando poco más de la mitad de los salarios percibidos por los trabajadores registrados, reflejando las profundas diferencias que persisten dentro del mercado laboral argentino.







